El ascensor de Severance

El ascensor de Severance

21 May 2026

El ascensor de Severance

Por Francisco Romero


Más allá de lo que se opine de la serie Severance, la premisa es imponente: ¿y si pudiéramos desdoblar artificialmente nuestra personalidad para separar la vida personal y la laboral?

Quizás sea la solución para que las bajas laborales en España no sigan creciendo de manera interrumpida.

Según datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), hay 53,7 procesos de baja por cada 1.000 personas asalariadas.

Si nos detenemos en las relacionadas con dolencias de salud mental, el número es preocupante: la IT de 25 a 35 años ha crecido un 67% de 2017 a 2024, frente a una subida del 43% entre los trabajadores de 55 a 65 años.

En algunos sectores como el Hospitality o el Industrial empieza a ser catastrófico.

Evidentemente, las causas son muchas y profundas. Por un lado, económicas, con un ciclo económico en alza con poco desempleo; y por otro, porque se ha avanzado mucho legalmente para garantizar el bienestar de los trabajadores.

La pregunta es: ¿solo esto explica los índices de IT y absentismo que sufren las empresas españolas (y del resto del mundo)?

Yo creo que no. Se está ignorando que hay un profundo cambio cultural que afecta a cómo se entiende hoy el trabajo.

Las cifras van a seguir creciendo mientras nos limitemos a un debate sobre cómo entiende la ética del trabajo cada generación (algo que no nos lleva a ningún lado), y no comencemos a cambiar las estructuras empresariales y las dinámicas internas que definen estar o no comprometido con un proyecto empresarial.

Esto afecta a todo: ¿Para qué estoy en esta empresa? ¿Por qué yo? ¿Qué me une al resto? ¿Qué aprendo cada día? ¿Por qué tengo que asumir órdenes sin entender el para qué? ¿Por qué tengo que echar horas de más? ¿Debo sufrir estrés por algo que me es ajeno? ¿Me siento escuchado e importante?

Antes se decía que había que venir llorado de casa, pero eso ya no vale. Hoy, hay instrumentos para que las personas conecten con la misión y las dinámicas de las empresas en las que trabajan.

Pero eso es costoso. Y no hablo de dinero, hablo de voluntad y de romper las inercias que marca tener como objetivo único los resultados del Trimestre.

O empezamos a tomarnos en serio lo que está pasando o estamos condenados a tener un ascensor como el de Severance.